domingo 13 de septiembre de 2009

Del desarme, amigos y política...

Acaba de concluir la 62 conferencia de desarme DPI/NGO cuya sede fue en el D.F. y en la que me enrole como voluntario, los eventos que sucedieron durante esos tres días me han puesto a pensar sobre las formas de ver al mundo de cada una de las personas que me rodean. Por un lado un gran número de personas aún mantienen esperanzas de cambiar al mundo, con acciones tan pequeñas como un copo de nieve que al apilarse podrían desencadenar un alud de cambios y mejoras, sinceramente APLAUDO este entusiasmo y ganas de mejorar nuestro decadente y negligente mundo, se necesita de esta clase de gente para mantener el espíritu con energía, recordandonos que incluso las acciones más pequeñas pueden hacer una diferencia.

También hay algunos que han dejado de creer en las instituciones, en los gobiernos, los medios de comunicación, pero que aun poseen un poco de fe en la sociedad, en que la gente propicie el cambio al darse cuenta de nuestra realidad añorando mejorar nuestra situación, poco creíble pero tan satisfactorio si llegara a suceder, no puedo negar que si los cambios viniesen desde abajo nuestra sociedad podría tomar un rumbo jamás antes visto y de verdad hacer más equitativa esta organización en la cual vivimos.

Pero también habemos unos pocos, cuya visión de la realidad es detestada y poco comprendida, tal vez sea por el hecho de nuestras opiniones sean políticamente incorrectas y la verdad pueda ofender o alarmar a muchas personas, pero somos los más sinceros, sabemos que las agrupaciones políticas estan viciadas igual o peor que la misma sociedad civil, sabemos que el cambio no sucedera por una simple razón, la humanidad jamás se ha caracterizado por ser benevolente consigo misma, tenemos un espíritu de autodestrucción eminentemente enorme, incluso si un grupo de jóvenes con ideales considere una gran victoria ofrecer un lugar para el intercambio diplomático de ideas entre israelíes y palestinos, tenemos que ampliar nuestra visión; una reunión así no agravara ni mejorara el problema entre estos dos pueblos. Y este es un pequeño ejemplo de lo que sucede en todo el mundo, el dialogo y los acuerdos políticos son tan endebles que conferencias como la que acaba de pasar no haran la diferencia.

Por otro lado, la sociedad civil...la sociedad civil posee una mentalidad tan irracional, puedo resumir la decidia, apatía y flojera de los ciudadanos con un pequeño ejemplo, cuando un amigo y yo nos disponiamos a regresar a nuestras casas, decidimos tomar el metro...grave error, a las 6 de la tarde este viene brutalmente atascado pero lo curioso del caso, es que a pesar de que en la zona de las puertas no cabía una alma más, había un espacio en medio de cada vagón el cual estaba vacío, un espacio que podría haber ayudado a que la anciana que se enconraba a nuestro lado pudiese llegar más rapido a su destino, o que la mujer con su bebe en brazos estuviera más segura, este espacio que las personas se niegan a ocupar por el simple hecho de ser los primeros en salir sin importar las incomodidades que esto pueda provocar en los terceros. Y esta mentalidad se encuentra en la absoluta mayoría de los seres humanos, mentalidad que reafirma el hecho de que tampoco la sociedad civil esta interesada en un cambio, pese las muchas declaraciones que hace.

Algunos nos llamán pesimistas, considero que solo mencionamos las cosas tal y como son, no las endulzamos para que sean más agradables, presentamos a la realidad tal y como es, fría, dura y oscura. Tristemente lo que decidí estudiar esta lleno de nepotismo, mediocridad y un valemadrismo gigantesco, lo único que puedo mencionar sobre estos 3 días de esfuerzos, desmañanadas, risas y enojos es que sirvieron para conocer nuevas opiniones, nuevos rostros, nuevas ideas buenas y malas, y finalmente para reafirmar mi postura ante todo.

Pero no solo fueron 3 días de trabajo, en pequeños momentos se pudo disfrutar de momentos de tanta diversión, que es imposible pensar en los problemas del mundo, simplemente uno se deja llevar por las risas y las buenas compañías, ya sea por un debraye estúpido con un amigo o por el comentario sarcástico de una chica que apenas conocía, o por una extraña frase en francés que sale de la nada gracias a una amiga (¿je mange du pan?), son pequeñas cosas así que simplemente me ponen de buenas y hacen valer la pena cada instante invertido en estos tres días, puedo decir que lo que me llevo es un gran recuerdo por una actividad tan única en muchos sentidos.

Excelentes 3 días, excelente semana...