viernes 11 de diciembre de 2009

Es el sonido del apocalípsis...

Fue a partir del 2003 que de verdad comenze a darle un lugar de gran importancia a la música en mi vida, es inegable el hecho de que a mis tiernos 12 años de edad el grupo que me fascino en ese instante fue Linkin Park, incluso ahora hay veces que desempolvo sus discos y les doy una repasada, tantos recuerdos me traen, y si, porque no, aún tienen un no se que, que me agrada.

Sin embargo con el pequeñísimo numero de bandas que he logrado escuchar y apreciar así como la insufrible cantidad de géneros y sub-géneros que he descubierto, últimamente uno de ellos ha captado mi atención como pocas veces: Post-Rock, una etiqueta que es repudiada por muchos, sin embargo, la considero la única que pueda englobar a tantos grupos tan distintos y tan parecidos a la vez.

Desde el simple uso de guitarra, bajo y batería de bandas como Explosions in the sky, hasta la magnificencia orquestal de Godspeed you! Black emperor, los alcanzes de este "sub-género" son enormes, así como en los 70's las bandas de rock progresivo rompieron los paradigmas del rock, a lo largo de los 90's y con mayor fuerza en esta década, el rock fue reconstruido gracias a estas bandas, ya que tomaron las bases del género maldito, y destruyeron todo tipo de barreras, exploraron territorios nuevos, y jamás se perdio la esencia original.

Quiero recalcar que esta no es música para cualquier, su alto nivel de complejidad exijen escuchar una y otra vez cada pieza, y es que es cierto, no me refiero a ellas como simples canciones, en muchos casos son realmente movimientos de una gran obra. Algunas veces es realmente abrumador el sentimiento que hay en la música.

Cuando uno se imagina el apocalípsis, generalmente se le imagina acompañado de gritos, blasfemias y dolor, sin embargo, después de escuchar obras como "Hymn to the immortal wind" no dudo ni un segundo que así sonaría el fin de los tiempos, enorme, épico, e indudablemente hermoso.