jueves 9 de diciembre de 2010

Ya has escuchado todo

Era el verano de 1994, y nuestro querido protagonista se encontraba en un frenesí de drogas, sexo y rock, la vida perfecta para algunos, un limbo entumecedor para otros, y para el, una forma de pasar el rato.

-Supongo que la resaca combinada con un exceso consumo de estupefacientes sera el menor de tus problemas si logras levantarte, la cagaste y muy duro ayer chico, pero al menos el sexo fue bueno, en fin, te dejo, mi novio se preocupara si llego tarde a la cena que hace su madre, te cuidas- fue lo que dijo la acompañante nocturna del joven e idiota muchacho que se encontraba tirado en la cama de su cuarto.

Dicho cuarto era un desastre, ropa sucia inundaba la mayor parte del piso, junto con comida rancia a medio terminar, ocultando el hecho de que había una alfombra debajo de la inmundicia; aunado a esto, en una esquina se encontraba un viejo bajo que acumulaba polvo pero que el chico solía decirle a sus compañeras de noche "claro, toco en una banda de garage, pronto sacaremos el demo", una montaña de revistas musicales se encontraba a lo largo de la cómoda, en cuya punta un televisor se encontraba.

-Ok, me quiero cortar la cabeza, ah, mierda, ¿qué demonios hice ayer?, Ooh, claro, no debí haber hecho eso, ni tampoco todo lo relacionado con el asunto del húngaro, pinches húngaros, que se jodan, todos y cada uno de ellos y su estúpido Drácula, mmm caray la cruda no es tan espantosa esta vez y hey!¿a donde demonios se fue Miranda?, perra desgraciada, pff bueno supongo que me iré por algo de desayunar....

Un momento, ¿cómo es que puedo ver mi propio cuerpo?, espera un segundo mundo, no,no,no,no,no, ¡mierda!, ¿esta es una de esas experiencias místicas que el doctor me dijo que tendría después de haberme metido esas porquerías?, por que si lo es, apesta a caca de bebe, en serio, apesta-

1 día después...

-Por lo visto, esto de la experiencia mística no termina, por lo que solo hay una conclusión menos estúpida a esto, estoy muerto, carajo, pensé que la muerte sería más divertida, pero no hubo coro de ángeles o ejército de demonios que me arrastrara, esto de ver como mi cuerpo sigue tirado en una cama, apesta, jeje pero al menos esa perra de Miranda podrá decirle a sus imbéciles amigas que se acostó con un muerto, perra enferma...
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...En serio, la muerte apesta, y ¿saben qué?, que se joda Drácula, que se joda ese tipo, y la muerte también.